Deslumbrante Azurmendi

Azurmendi es de esos restaurantes que embaucan, y Eneko Atxa de esas personas que calan hondo.
En un post de una anterior visita ya destacaba sus cualidades como cocinero y persona, tan directamente proporcionales como admirables. La límpida humildad que radia es el preámbulo del placer, la apuesta segura que implica sentarse a la mesa en Azurmendi.
Los numerosos reconocimientos recibidos no son en vano. Los fundamentos de la cocina de Eneko están más que asentados y su compromiso con la sostenibilidad ha convertido su discurso en uno de los más íntegros del momento.
La responsabilidad hacia el entorno, en su sentido más amplio, es el eje central de una cocina enfocada no sólo a lo sensorial sino también a lo didáctico. Muestra de ello se representa en el nuevo espacio que alberga el invernadero, en el que degustación y divulgación comparten escena.

Aperit.Jardin

El paso por el invernadero sucede a una primera parada en la galería de entrada al restaurante y posterior paso por la cocina. Los primeros aperitivos anuncian que algo estupendo está por llegar.

Picnic

Dos son los menús a elegir en Azurmendi: Erroak, una degustación de los clásicos, y Adarrak, los nuevos pasos de Eneko.
La belleza de los platos embelesa. Coloristas y elegantes, sumamente armónicos. Excelso producto, técnica y contrastes de sabor.

El toque de salida lo dan una “Aceituna helada” acompañada de un vermouth, y el clásico e imprescindible “Huevo de nuestras gallinas, cocinado a la inversa y trufado”. Siempre bienvenido.

Aperit.Sala

La sápida representación del mar tiene como protagonistas a la soberana “Ostra, su tartar y licuado de algas”, y un excelso “Erizo de mar, emulsión, jugo y barquillo”. Insuperable e imponente comienzo.

Ostra & Erizo

En la sencillez y pureza de platos como el de “Guisantes y huevas” se demuestra la maestría. De lágrima!!! (Y no lo digo sólo por la variedad de guisante).
Asombroso “Bogavante asado y descascarillado, crujiente y su mahonesa”. Tan bello como sabroso.

Guisantes & Bogavante
Marcan el punto álgido de potencia un exquisito “Cochinillo frito y ligeramente picante con 3 quesos vascos en tres texturas” y unos contundentes “Callos, garbanzos y patatas a las finas hierbas”. Venerables ambos.

Cochinillo & Callos
Menos sorpresivo, aunque bien ejecutado, el “Rape en costra de ibérico, alcachofas y albahaca” y algo desilusionante el “Pichón, habas y deuxelle” por un exceso de cocción. Una lástima puesto que recuerdo una versión anterior del plato como uno de los mejores pichones que he probado.

Rape & Pichón
Los postres van a más, a mucho más, y hay de todo un poco. Ácido, especiado, dulce, aromático, todo en buen equilibrio.
“Piña, apio y cardamomo”, ligereza y frescura; “Yogurt, miel y cinco especias”, interesantes contrastes; y “Chocolate, cacahuete y regaliz”, un rico final goloso.

Postres

Un servicio impecable, tempos milimetrados y una buena bodega, con especial mención a los vinos de Gorka Izagirre, completan una comida extraordinaria.

Vins

Eneko Atxa se mantiene en una ascensión imparable y Azurmendi es un lugar indispensable para todo/a disfrutón/a que se precie.

Restaurante Azurmendi
Corredor del txorierri salida nº 25
Larrabetzu ( Lezama ) Bizkaia
Tel: 944 558 866
http://www.azurmendi.biz

Publicado en Restaurantes | Deja un comentario

Mugaritz: Jugando al despiste

No existe nada comparable con la experiencia de renovar la ilusión por visitar Mugaritz, y es que éste es un lugar único.
Para mí, cada comida es cómo una primera cita para la que te preparas con la confianza y la certeza de que habrá una segunda.

Nuevamente este año, Andoni Luis Aduriz da una vuelta más de tuerca a su incomparable propuesta gastronómica y vuelve a sorprender con un menú que no responde a ninguna norma preestablecida, como no podía ser de otra forma.
Con inteligente vehemencia, en Mugaritz se sigue jugando a la confusión en una sucesión de platos en la que la mezcla de texturas, los juegos de temperatura y los sabores contrastados te conducen al desconcierto.
Su razonamiento no entiende de una estructura en la que el dulce siempre sucede al salado, o la carne al pescado, sino en un aventurado e incierto orden que nada tiene que ver con el hábito.
Desorden, anarquía, inconformismo y provocación, mucha provocación.
Me contenta seguir comprobando que Andoni continúa marcando sus propias reglas, por excéntricas que a algunos les resulte.

Nada sería igual sin ese alto componente rebelde que gobierna Mugaritz, y tampoco lo sería si la transmisión a la sala no se hiciese en perfecta correspondencia.
La complicidad de Joserra y Eli, la inquietud de ambos hacia la progresión del equipo y su capacidad para interiorizar la filosofía de la cocina son un aporte de valor imprescindible.
La maestría y sensibilidad de Guillermo, la pasión que emana cuando presenta sus vinos, el acierto en la elección.
Dejarse llevar por ellos es sinónimo de éxito rotundo y resulta emocionante.

En el menú que inicia la temporada 2016, a excepción de unos pocos platos en los que los cubiertos son necesarios, el resto se presentan para comer con las manos. Texturas y temperaturas alcanzan así su sentido más amplio. La sorpresa se palpa. La complicidad se aviva.

Iniciamos el recorrido bajo el roble.
Pan asado de verduras y queso, Arroz madre cocido con caviar, “Mazapán fresco” de vieiras, Nube de guisantes lágrima, esponjosidad, delicadeza.
Espárragos rellenos, “Me crujen las tripas”, texturas firmes, tersas, crujientes.
Pasta viva con anchoas en vinagre, suavidad, acidez.
Hebras de txangurro helado, Berlinesa de corales, contrastes de temperatura.
Un fantástico comienzo en el que la sensibilidad táctil resulta esencial.

1

Ya en la sala, continuamos con la Trucha frita, el “Tuétano” de anchoas, Almejas glaseadas con limón y Tuétanos de col asados. Bocados tan fugaces como brillantes.

2
Para tocar el cielo, nada como los pescados de Mugaritz. Lacado de lenguado y mantequilla, su versión crujiente, y Merluza con fideos de leche, extremadamente jugosa, un déjà vu de tiempos pasados en los que imperaba la sutileza gustativa. ¡Qué felicidad!

3

Galleta estofada con Ezpeleta, Salmonete en colorá, Costilla con pan “sopa”. Texturas encontradas, crujientes y sedosas. Arrebatadoras creaciones.
Las Mollejas con ajos y las Hojas aliñadas con cordero son dos claros ejemplos de sapidez, una brillante culminación.

4

Enmudezco ante los vinos que Guillermo tenía preparados. A sus pies!

Vins

Finalmente, del amargo al dulce, Madre de kombucha y fresas, Marroc glutinoso de manzana y mantequilla, Sopa tostada de vino rancio.

Postres

Deliciosos postres con un claro protagonista en forma de Bibendum, un marshmalow con jugo de palo cortado. Chocante contraste entre lo dulce y lo punzante. Absolutamente genial. Un controvertido guiño a la guía roja abierto a interpretaciones diversas.
Yo me quedo con la mía propia, un Bibendum que pide perdón a Mugaritz por sus reiteradas equivocaciones. Se disculpa ante Andoni por una merecidísima tercera estrella que Michelin se resiste a concederles.
¿Corresponderá a un presagio?

Bibendum

Lo que es una evidencia más que palpable, mucho más allá de calificaciones y conjeturas, es que Mugaritz no tiene techo.

Restaurante Mugaritz
Otzazulueta baserria Aldura-aldea, 20
20100 Errenteria
943 52 24 55
www.mugaritz.com

Publicado en Restaurantes | Deja un comentario

La paleta de colores de Carme Ruscalleda

Me hace especial ilusión retomar la actividad del blog con un post dedicado a un lugar tan entrañable para mí y a una cocinera por la que siento una enorme admiración.
Sant Pau fue de los primeros restaurantes de alta cocina que yo visité cuando ni siquiera imaginaba que con los años la pasión por la gastronomía ocuparía el primer puesto entre mis aficiones.
Recuerdo vagamente algunos platos, pero con mucha claridad su estética. La belleza, la armonía cromática, las primeras flores comestibles que veía, todo me llamaba la atención.

El ideario de Carme Ruscalleda siempre se ha nutrido de un rico entorno del que se ha convertido en reconocida embajadora.
Entusiasta y ferviente valedora del producto de proximidad, el diverso paisaje del Maresme ha inspirado cada una de las elaboraciones del Sant Pau.
Tenaz y perfeccionista, trabajadora incansable y manifiestamente inquieta, sus logros sólo son sinónimo de una cocina que desborda congruencia y que es fruto de un largo recorrido de pasos firmes.
A pesar de su discreción, existen pocas trayectorias en este país como la de Carme.
El desarrollo del Sant Pau, no obstante, está estrechamente vinculado a otra escena, la que ocupa su segundo restaurante situado en Tokio. En los últimos años, sus cada vez más sugerentes platos son capaces de esbozar la avenencia de dos naturalezas distintas en perfecta unión.
Tocada por la sensibilidad nipona, Carme transmite cada vez mayor delicadeza y exquisitez, tanto visual como gustativamente, convirtiendo complejidad en aparente sencillez.
Reconozco que este nuevo rumbo me complace, o mejor dicho, me fascina.
El último ingenio, un menú inspirado en la paleta de colores, reúne todos los atributos que me atraen: sorpresa, sugestión, estética y sabor.
Figuradamente inverosímil, asombrosamente racional.
Colores naturales, sin ningún aditivo artificial, armoniosamente asociados a una selección magnífica de vinos con un claro predominio del blanco en este caso.
Una emocionante propuesta que sólo los privilegiados que visitamos Sant Pau entre diciembre y la pasada semana pudimos disfrutar.

ÁMBAR: Medusa, fideos de arroz, panceta, cacahuetes, curry y cúrcuma
FUCSIA: Tartar de lomo de potro, remolacha y pasta brick
Assemblage 2012. Colet Vins – D.O. Penedés
Ambar & Fucsia

VIOLETA: Anémona, puerro y zanahoria violeta
GRIS: Berenjena, limón, apio, vermut y hoja de ostra
La Bota 57 Florpower. Equipo Navazos – Jerez
Violeta & Gris

VERDE: Bacalao, olivas, pimiento, perejil y plancton
Xarel•lo 2014. Celler Nadal – D.O. Penedés
Verde

AMARILLO: Langostinos, azafrán, pasta de huevo y pimiento Sansho
ROJO: Corazón de alcachofa, tomate y crujiente de papada de cerdo duroc
Clos Rebberg 2012. Mark Kreydenweis – A.O.C. Alsace
Amarillo & Rojo

NARANJA: Gambas, dashi de romesco, patata y calabaza
Joncària 2012. Pere Guardiola – D.O. Empordà
Naranja

NEGRO: Rape, ajo negro y vegetales enmascarados
Barrica de Acacia 2012. Guitian – D.O. Valdeorras
Negro

BLANCO: Llata de ternera, dim sum de mató y salsa trufada
Kalkgestein Spätburgunder 2009. Weingut Friedrich Becker – Pfalz
Blanco

GRANATE: Queso Tou dels Til•lers, Salsa HKM, bizcocho de pistachos
Ekam 2014. Castell d’Encús – D.O. Costers del Segre
Granate

AZUL: Espuma de clitoria y sorbete de agua de mar
Rihaku Dreamy Clouds. Shuzo Co. – Shimane
Azul

BEIGE: Polvo de leche tostada, velo de té, endibia rosa, rúcula, naranja
CastellRuf. Celler Altrabanda – Alella
Beige

BLANCO: Verrine de chocolate blanco (un plato y vino adicional cortesía de cocina)
Beerenauslese 2006. Waldschütz – Austria
Extra Blanco

ORO: Virutas de oro 24 k, chocolate, nata, whisky
Celler Piñol – D.O. Terra Alta
Oro

Ferafoc. Originales petit-fours inspirados en una de las figuras del típico bestiario festivo catalán que representa una águila y un caballo al mismo tiempo.
Ferafoc

Un festival cromático de vivos colores, el puro reflejo del brillante momento que vive Sant Pau, uno de los grandes restaurantes del país pese al sigilo con el que se pasea por el panorama culinario.

 

Restaurant Sant Pau
Carrer Nou, 10. Sant Pol de Mar (Barcelona)
Tel. 93 760 06 62
http://www.ruscalleda.cat

Publicado en Restaurantes | Deja un comentario

GRACIAS!!!

2015 ha sido un año agridulce para mí. He disfrutado de momentos felices pero también los ha habido de duros y complicados.
Hay acontecimientos que por desgracia no pueden evitarse y sólo queda asumirlos y superarlos con el tiempo. En ello estamos.
También situaciones en las que toca “plantar cara”, algo a lo que aprendo a marchas forzadas.
Pero si valoro mi año en líneas generales debo sentirme afortunada por multitud de motivos, sobre todo si concretamos en el que es el mayor de mis revulsivos, mi afición a la comida.
Las visitas obligadas que volvieron a soprenderme, como Mugaritz, Zuberoa o Atrio; los felices reencuentros como Sant Pau, Güeyu Mar y Aponiente; enormes descubrimientos como Sacha, Ricard Camarena y las dos versiones de Echaurren: el Portal y Tradición; diversos momentos memorables con ilustres y afines compañías como en Hoja Santa, Mano Rota y Axol; y el mejor tapeo de norte a sur y de sur a norte como Casa Manteca, Tapas 3.0, La Marineta o Bodega 1900, son algunos de los lugares que han deleitado estos 12 meses.
Si bien es cierto que no he podido dar cuenta en mi blog de la mayoría de ellos, sigo manteniendo mi compromiso con él, y es por ello que quiero dar las gracias a los que en mi silencio narrativo me han echado de menos, gracias también a los que me animan cada día a continuar escribiendo, y gracias a los que, a pesar de la inactividad, todavía me siguen.
No puedo olvidarme de los que insipiran mis textos y llenan de ilusión mis viajes gastronómicos. A todos ellos, mi gratitud.
Por todas las alegrías que este blog me ha brindado, y por las que espero que vendrán, GRACIAS!!!
Espero verles muy a menudo durante el 2016.

Publicado en Restaurantes | 4 comentarios

Casa Solla: Delirio galaico

Referirse a Casa Solla es aludir sin ninguna duda al precursor de la nueva cocina gallega, Pepe Solla.
Tras hacerse cargo del restaurante familiar hace unos 15 años y renovar su carta, inició también una revolución paralela en la gastronomía gallega, hasta el momento conservadora y reticente a cambios.
En todo este tiempo, además de convertirse en el gran embajador de la cocina gallega, ha ejercido de líder del grupo NOVE, una congregación que ha crecido con los años y que cuenta en la actualidad con 22 cocineros.
Su importante papel no sólo ha conseguido situar a Galicia en un lugar privilegiado dentro del panorama culinario sino que la ha consolidado como una de las más cohesionadas.

Casa Solla conserva la esencia de sus orígenes, un antiguo pazo cuyas vistas desde la sala muestran el bonito paisaje rural de San Salvador de Poio, pero también refleja contemporaneidad e innovación.
Pepe ha plasmado estéticamente en su restaurante el fiel reflejo de su cocina, leal a sus raíces y a los sabores de su tierra pero adaptada a las técnicas más actuales.
Su propuesta gastronómica se fundamenta en la defensa del producto autóctono y en la honra de su calidad.
Cocciones precisas, platos frescos, ligeros y elegantes.
Elaboraciones que derrochan madurez y cordura, respetuosas con los sabores de la memoria pero enriquecidas por un dominio técnico admirable.
La sencillez con la que se muestra la cocina de Casa Solla, aderezada por agradables contrastes fruto de la experiencia viajera de Pepe, me conquistaron en mi primera visita. También lo hizo él con su entusiasmo y energía. Rebosante de orgullo por lo conseguido pero crítico y deseoso por seguir progresando.
El servicio de sala, pese a tener que atender un restaurante a rebosar y con dos mesas numerosas, no perdió el ritmo en ningún momento. Superada la distancia inicial, la atención fue amable y cuidadosa.
Carta de vinos bien escogida y con interesantes referencias gallegas, algo que esperaba dada la sapiencia de Pepe en este ámbito.

El gran menú, que consta de 20 pases, es coherente y equilibrado. Llegar al final es un agradable paseo que en ningún momento resulta pesado. No falta ni sobra nada.
Se inicia con unos aperitivos, las piedras que se comen, aceitunas rellenas, camarones crujientes y bocata de molusco, Pan con aceite , y el huevo que no es, un trampantojo cuya yema es una crema de calabaza y la clara queso San Simón.

AperitivosTres siguientes platos divertidos y delicados, “Laconcita pibil” de nabo, Toma tomate!!! y Vieira con Green Tallarin.

Laconcita, Tomate y Vieira

Fabulosas sus 3 formas de cocinar un jurel ahumado, delicioso el Bonito, kéfir, pepino y tomate aliñado, y apetitosa la Gamba sobre un guacamole y tomates.

Jurel, Bonito y Gamba

Riquísimo Huevo de verano, seguido de dos pescados impecables y sorprendentes, una Merluza con espárrago blanco asado, romesco de cacahuete y yema, y una Lubina con verduras asadas y mayonesa de chiles. Portentosos platos.

Huevo, Merluza y Lubina

Hubiese repetido hasta la saciedad del Tartar de vaca gallega, aunque el Gallo de corral con ensalada de setas y hojas puede que me sorprendiese aun mas si cabe.

Tartar vaca y Gallo

Antes del paso a los postres, no podía faltar la Selección de quesos gallegos con los dulces. Pecaminosos.

Quesos y dulces

La sección dulce se inicia con unas ricas Gominolas y la Leche cuajada, queimada y manzana, demasiado azucarado a mi gusto.

Gominolas y leche cuajada

Y finaliza con el Paisaje de verano, refrescante y ligero, mucho más ameno llegado este punto del menú, y la Tarta de Santiago, una original y fabulosa versión muy equilibrada y bien lograda.

Paisaje verano y Tarta Santiago

La gran naturalidad y sencillez que expresa este menú no hace más que corroborar la sinceridad y grandeza de Casa Solla. Un gran imprescindible.

Restaurante Casa Solla
Avda de Sineiro, 7. San Salvador de Poio (Pontevedra)
Tel. 986872884
www.restaurantesolla.com

Publicado en Restaurantes | Deja un comentario

Culler de Pau: Adhesión al territorio

Tomar asiento en Culler de Pau y dejarse cautivar por las maravillosas vistas que se vislumbran desde sus ventanales forma parte imprescindible del disfrute que supone descubrir este espléndido restaurante.

RiaAurosaLa ría de Arousa preside la sala, pero no sólo ameniza la perspectiva, también es fuente de inspiración y de abastecimiento para Javier Olleros.
Orgulloso del entorno al que pertenece, defiende su producto fervientemente y aboga por mostrarlo categóricamente, con total respeto a sus cualidades.
La cocina de Culler de Pau es sensata y admirable. Elegantes elaboraciones, inteligentes, aparentemente sencillas aunque muy reflexionadas y llenas de sentido y matices.
Javier y su equipo demuestran en cada plato que es posible hacer una cocina de altísimo nivel con total sobriedad, sin técnicas ni elementos superfluos.

Absoluto protagonismo de un fabuloso producto que en ningún momento queda enturbiado por notas discordantes, que expresan sutileza y sabor a partes iguales.
La sencillez y entusiasmo que emana Javier se transmite sensacionalmente en sus platos, pero también en el cuidado y atractivo espacio y en el ambiente que crea un servicio atento, profesional y con evidentes ganas de complacer.
En cuanto a la carta de vinos, el protagonismo también lo ocupan los vinos de la zona, siguiendo por supuesto la filosofía de la casa. Interesantes referencias con precios coherentes.

El menú empieza con un aperitivo compuesto por un gazpacho de cereza con polvo de tomate, fresco y agradable, y un crujiente de arroz en tinta de choco. Un buen comienzo.

Aperitivos

Con el Bonito de burela con encurtidos, tomate seco y cogollo de lechuga se descubren rápidamente las bases de la cocina de Culler de Pau. Producto, naturalidad y franqueza, todo con una calidad suprema.
Le sigue un clásico, un plato idealizado que supera cualquier idea preconcebida, el Huevo a la carbonara de queso San Simón y migas de pan. Una delicia.

Bonito de burela y Huevo San Simón Otra gran elaboración, la Merluza en caldeirada cítrica y acelga. Territorio y dominio técnico. Excelente punto de cocción del pescado.
Y una de esas sorpresas que por sí sola ya te hacen recordar un restaurante, una soberbia Carrillera de ternera eco con su jugo, berenjena y emulsión de nabiza. No sé por qué motivo se han dejado de servir productos como éste en determinados restaurantes. Con la cocción y aderezo necesarios resulta de lo más exquisito.

Merluza en caldeirada cítrica y Carrillera ternera eco Tras un contundente platazo, es grato encontrar un postre como el Cremoso de fresa y sorbete de frambuesa con hibisco, refrescante y ligero.
Buenísimo y equilibrado también el Apio helado, caramelo, chocolate blanco y yogur. Un fantástico final para una comida de altísimo nivel.

Postres

Tengo que cumplir mi promesa a Javier y volver a Culler de Pau para seguir descubriendo su territorio a través de una cocina que me ha cautivado.

Restaurante Culler de Pau
c/ Reboredo, 73. O Grove (Pontevedra)
Tel. 986732275
http://www.cullerdepau.com

Publicado en Restaurantes | 2 comentarios

Árbore da Veira: el efectismo de una cocina con mucho fondo

Luis Veira hacía realidad su sueño de comandar su propio restaurante a finales del 2012. Los inicios fueron algo complicados pero la libertad de defender su cocina ha podido con todos los obstáculos.
A Luis, chef y propietario de Árbore da Veira, se le reconoce ya como una de las grandes promesas de la cocina gallega.
En poco tiempo ha conseguido su primera estrella Michelin y su futuro se augura exitoso.
Formado en grandes casas como El Celler de Can Roca, El Bohío o Alborada, en éste último donde también consiguió una estrella estando al frente de sus fogones, posee un dominio técnico y un sentido estético admirables.

En Árbore da Veira se respira sosiego nada más entrar. El atractivo contemporáneo del local y los cuidados detalles de la sala descubren rápidamente el carácter de su cocina, minuciosa y metódica.
Sólo 5 mesas, separadas por un amplio espacio, y atendidas con precisión por un esmerado servicio de sala.
Dos son los menús degustación que aquí se ofrecen, Raíces y Árbore. Diez y quince platos respectivamente que varían según el producto de temporada, la calidad del mismo y la elección de Luis.
Elaboraciones complejas, en ocasiones excesivas, que mezclan memoria, territorio, experiencia e imaginación, además de un meticuloso sentido estético.
La importancia de la vajilla, el alarde de técnica y la sugerente presentación crean un conjunto llamativo y provocador. Pero detrás de lo puramente visible, hay producto, destreza y sabor.

El menú se inicia con una sucesión de originales aperitivos anunciados en papel de arroz comestible. Gin fizz, aceitunas sféricas, mantequilla de tomate y pimentón, crukis de roquefort y pasión, cucuruchos con tartar de jurela, caramelo de cebolla con bacon y avellana, camarón tomando el sol y falso pimiento.

SNACKS
Le sigue una refrescante ensalada de tomate y anchoa muy agradable, un trampantojo que recuerda una elaboración del restaurante Atrio, la cereza que cayó del árbol, y una estupenda sardina ahumada con queso San Simón y angulas.

Ensalada, Cereza y Sardina

Soberbia navaja con pilpil de limón y pimientos del padrón, fabulosas zamburiñas con jugo de tuétano y caviar de café y exquisito Dim sum de tendones de vaca y gamba gallega con té de boletus. Tres platazos.

Navaja, Zamburiña y Dim Sum tendones

Buen tándem el de la gamba roja de Menorca y la pipa de caldo dashi, aunque hubiese eliminado las hojas de tomillo, algo molestas para su degustación. Sabroso cangrejo azul de concha blanda con yema de huevo y kétchup casero, muy al estilo Diverxo.

Gamba, Dashi y Cangrejo

Otro gran plato es el de pulpo a la brasa con crema de nécoras, jugosísimo. Algo decepcionante el guiso de setas con cigala a la plancha, excesivamente salado.

Pulpo y Cigala

Excelente merluza a 63º con guiso de habas que da paso a una falda de ternera gallega y arroz de vaca desmesuradamente sazonada. Sobrado de sapidez y cantidad.

Merluza y Falda ternera con arroz

Los dos primeros postres se me antojan livianos y refrescantes pero el dulzor destaca más que las cualidades esperadas. Remolacha en diferentes texturas y postre de manzana.

Remolacha y Manzana

Finalizamos con una torrija caramelizada con cardamomo, nuevamente muy azucarada, y una bonita composición hecha en directo en la mesa de petit fours, que tras copiosa comida quedan desgraciadamente casi intactos.

Torrija y Petit Fours

Un gran menú en líneas generales solamente enturbiado por dos errores de ejecución y unos postres que, a mi gusto, deberían ser más ligeros, frescos y menos edulcorados.
Aún así, la relación calidad-precio de Árbore da Veira es inmejorable, así como la atención de Luis y el ambiente.

Restaurante Árbore da Veira
Rúa San Andrés, 109, A Coruña
Tel. 981078914
http://www.arboredaveira.com

Publicado en Restaurantes, Viajes | 2 comentarios